martes, abril 01, 2014

Un poema de "Anillos de Saturno" (Sonia San Román)

En mi isla
las llamas
bajan hasta el mar.

Arde el agua.

En mi isla
las cenizas
serán lecho de hojas nuevas.



(Anillos de Saturno, Ediciones Baile del Sol, 2014)

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martes, marzo 04, 2014

Presentación de "Herido Mármol" en Barcelona


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viernes, febrero 28, 2014

Un poema de "GPS" (Agustín Calvo Galán)

No quiero nada más,
poder llamarte
poseer tu nombre,

Ni siquiera el idioma,
la heroicidad de entenderse
dos,
como dos cachorros que se husmean,

Rondarse por los brazos
en los bulevares que llevan hacia el norte,
rodearse por la cintura
y una zanja bajo la que se escapan
las aguas de toda la ciudad hacia
la pestilencia,

Ni siquiera el idioma
nos ayuda
a ser.


(de GPS, Amargord, 2014)

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lunes, febrero 10, 2014

Polvo (Natalia Litvinova)

Mi voz no parece salir de mi voz sino de otra garganta
que yace en la profundidad de la mía.
Soy como un conjunto de muros que rodea lo que soy.
Alguien tuvo que haber construido esta muralla.
Si hay hombres que vuelan como plumas, ¿por qué yo no me
muevo cuando me muevo? Huelo a piedra y polvo,
llevo huellas de los que me tocan.
Soy polvo, piedra. Y no sé quién es mi padre.



(de Todo ajeno, Ed. Vaso Roto, 2013)

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jueves, febrero 06, 2014

Un fragmento de "Pastoral americana" (Philip Roth)

Sí, estamos solos, profundamente solos, y siempre nos aguarda una capa de soledad todavía más profunda. No podemos hacer nada para cambiar ese estado de cosas. No, la soledad no debería sorprendernos, por asombrosa que pueda ser su experiencia. Puedes intentar volverte del revés, pero entonces todo cuanto eres estará del revés y solitario en lugar de estar igualmente solitario pero en su sitio. "Mi querida y estúpida Merry, todavía más estúpida que tu estúpido padre, ni siquiera hacer volar edificios a bombazos sirve de ayuda. Uno está solo tanto si hay edificios como si no. No hay ninguna protesta que formular contra la soledad, y todos los atentados con bomba de la historia no pueden ni siquiera mellarla. El más letal de los explosivos fabricados por el hombre no puede afectarla. No sientas un temor reverencial por el comunismo, idiota hija mía, sino por la soledad ordinaria, cotidiana. El 1º de mayo puedes desfilar con tus amigos para su mayor gloria, la superpotencia de las superpotencias, la fuerza que las aplasta a todas. Invierte tu dinero en ello, apuesta por ello, ríndele culto, inclínate sumisamente no ante Karl Marx, mi hija tartamudeante, enojada, idiota, no ante Ho Chi Minh y Mao Tse-Tung, ¡sino ante la gran diosa Soledad!"

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domingo, enero 26, 2014

Calma previa (Erika Martínez)

Escucho la tetera que me regalaste,
su vibración trepando notas sobre la hornilla:
un rumor de sintaxis.
Ensayo el gesto estúpido que ponen
los animales frente a su reflejo.
Una revelación, espero algo.
El silencio no sé de dónde sale.

Esta media cocina
es dormitorio y comedor,
fue toda nuestra casa.
Soplo la bruma que la envuelve
como un invierno.
Qué extraño el equilibrio
del agua antes de hervir.


(de El falso techo, Pre-Textos, 2013)

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miércoles, enero 15, 2014

Herido mármol


Aquí esta, gente. "Herido mármol", mi primer libro, se va a publicar en Suburbia Ediciones. Estoy muy feliz. Y para estar aún más feliz, necesito vuestra colaboración. Hemos de vender unos 100 ejemplares (a 10 €) por anticipado para hacer frente a la edición. Se trata de escribir a heridomarmol@gmail.com y reservar vuestro ejemplar (o vuestros ejemplares, si queréis regalar alguno  ). Cuando se vaya a imprimir el libro, os pedirán la dirección, os facilitarán los datos para hacer el ingreso y os enviarán el libro a casa. ¿Sí? Muchas gracias a todos por anticipado, porque me voy a poner pesadito... Aquí os dejo tres poemas de "Herido mármol" : espero que os gusten (aunque queden "movidos"...). Abrazos y gracias de nuevo.


Corteza

La mano del hombre que acaba de morir.
            Los pies felices de niña durmiente.
            Amor sin pantalones ni nubes de algodón.

            Carne de tijera en la peluquería.
            Capa de pintura de un recién nacido.
            Escalofrío y caricia,
            agujas en el lomo del animal sano.

Estoy hablando de la piel.

Estoy hablando de la lengua en agua,
estoy hablando del vicio de tocarse.
De la profundidad de un poro,
de la multitud de cráteres abiertos,
de unos labios que besan o comen carne.

La piel es el hombre, la piel es el mundo.

Pez que resbala y sobrevive.
Árbol mudo bajo la corteza.
Madera de todos los muertos.
Vientre tenso como cuerda de guitarra.

La negación de los tristes,
de los hombres.
La piel del polvo.

Nuestra piel, que es una piel.

Sudor

No es necesario mancharse.

            Todos los azares bajo llave,
las madrugadas bajo techo.
            El santuario de las cerraduras,
            la contraseña de los elegidos.

            Tú no sabes qué es una familia.
            Tú no sabes de lazos, de condenas:
            sangre y suciedad. Saliva.
            No me hables de la piel.
Y no me toques.
            Yo te enseñaré quién te engendró.

Mira a tu madre, cansada de parir:
quiérela como si la quisieras.
¿Tu padre se muere? Te mando un chamán.

No son de tu estirpe.
Clase de tropa, cordón para que existas.

Basta de arañazos, ven a casa.
Tendrás hermanos de vidrio y aceite.

Nuestra familia es merienda y látigo.
            El tercer sexo, la raza inextinguible.
            Y tú eras un simio empapado en sudor.
            Te recogimos. Te limpiamos. Arrodíllate.

            Dos pasos hacia atrás, las manos quietas.
            No te mezcles, basta tu aliento crudo.
           
Aprenderás el amor sin gérmenes.

            Conocerás a tu padre.
            Serás caudillo, serás esclavo.
            No volverás a sudar.

Sólo hace calor en el infierno.

Clavos

En tu frente, el sello de la casa.
Tu séptimo día, tu traje de hijo.
Tu sí.

El que obedece nunca se equivoca,
nunca acierta.

Si te rindes es mejor.
            Si te niegas.
            Es hermosa la espera, la caída.
El regreso.

            Yo seré tu voluntad.

            Te enseñaré que nada es importante,
            que hay suficiente arena para el miedo,
            que están muertas las lenguas de los muertos.

            Una mueca de renuncia,
            una prótesis para tus huesos huecos.
            Desconfía de tus hembras manos,
            sé dócil y tendrás tu galleta.

            Es urgente que sepas lo que vales:
nada.
            Es urgente que te abandones,
que te disuelvas:
            serás feliz como estos muebles santos.

            Y no vuelvas a quitarte el cabestrillo.
            La perseverancia es hija de los clavos.

            Tus alas de corral, tus letras de humo:
            soberbia y tierra, saliva y soberbia.
            ¿No sabes que lo que escribes ya está escrito?
            ¿No acabo de decirte lo que vales?

            Flagélate con canciones tristes,
            fractúrate los hombros y la voz.
            Incendia tu piel de hambre y cigarrillos.
            Llora en soledad, como los hombres.

            Víctima o víbora,
elige tu cojera.

            Te vas.
            Te crees que esas muletas te hacen libre.

Pero te llevas el polvo de la casa.


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